Ajoblanco Cordobés

Ajoblanco Cordobés

Introducción:  

Que mejor que hacer ajoblanco para sobrellevar este calor. Además de llevar pan esta receta tiene un origen que a más de uno no le dejará indiferente. 

La existencia del ajoblanco se remonta a tiempos antiguos, con algunas teorías sugiriendo su origen hace 2,000 años y otras durante la ocupación musulmana de la península. La receta ha evolucionado a lo largo de los siglos, con referencias tempranas en un recetario mesopotámico de 1600 a.C. que describe una mezcla de harina, vinagre y sal. Más tarde, textos romanos del siglo I d.C., como los de Publio Virgilio Marón y Marco Gavio Apicio, mencionan recetas que podrían ser precursoras del ajoblanco, aunque en esa época las almendras eran un lujo. 

El salmorium, una mezcla de ajo, pan, sal, grasa animal, agua y hierbas, es considerado un antecesor directo del ajoblanco. Esta receta campesina sobrevivió a varias épocas hasta llegar a los musulmanes, quienes introdujeron las almendras en la receta. Fue durante Al-Ándalus cuando las almendras, ya conocidas por los fenicios y romanos, adquirieron mayor importancia en la cocina peninsular. 

El ajoblanco ganó notoriedad en regiones con abundantes almendros, especialmente en Málaga y Badajoz. La receta más común hoy incluye pan, agua fría, aceite de oliva, almendras crudas, ajo, vinagre y sal, y se cree que se originó en la Axarquía malagueña. 

A la hora de elegir el pan, recomendamos hacer la receta con pan con Masa Madre, elaborado con trigo y centeno y elevada hidratación. El cuidado proceso y la cocción en horno de solera, dan como resultado un pan de sabor intenso, gruesa corteza y excelente conservación. Sin aditivos.  

Más info.:  https://panishop.com/productos/pan-de-agua/ 

Dificultad: 2/5

Tiempo Total: 30 minutos 

Ingredientes: Para 2 personas. 

  • 100 g de almendras crudas peladas.
  • 3 dientes de ajo.
  • 2 rebanada de pan de agua masa madre de PANISHOP.
  • 45 ml cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 15 ml cucharada de vinagre de vino blanco.
  • 250 ml de agua fría.
  • Sal al gusto.
  • c/s de Uvas o trozos de melón para acompañar .

Preelaboración: 5 minutos 

  1. En un cuenco grande desmigar el pan. Usar también la corteza si se prefiere.

Elaboración: 25 minutos 

  1. Remoja la rebanada de pan si fuera de varios días.
  2. En una batidora, añade las almendras peladas, el diente de ajo pelado y la rebanada de pan y tritúralas hasta obtener una masa homogénea. Tritura todo junto hasta obtener una pasta homogénea.
  3. Añade el aceite de oliva, el vinagre y la sal a la mezcla. Mientras sigues batiendo, vierte lentamente el agua fría. Continúa batiendo hasta obtener una sopa suave y homogénea. Si prefieres una consistencia más líquida, puedes añadir un poco más de agua.
  4. Coloca el ajo blanco en el refrigerador durante al menos una hora antes de servirlo para que esté bien frío.
  5. Sirve el ajo blanco frío en tazones individuales. Puedes acompañarlo con uvas frescas o trozos de melón si se desea.
  6. Decorar con un chorrito de AOVE y unas hojas de

¡Y a disfrutar! 

Consejos:  

Este plato podría servir perfectamente para comer como plato único. 

Puede sustituir el pan por uno que tenga por casa y así reaprovecharlo. 

Para sacarle el mejor partido a este plato le animamos a usar ingredientes de temporada para acompañar y dar color al plato. 

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